Dermatitis atópica y acupuntura

 

La dermatitis atópica (eccema) es un trastorno que provoca enrojecimiento de la piel y picazón. Es frecuente en niños, pero puede manifestarse a cualquier edad. La dermatitis atópica es duradera (crónica) y suele exacerbarse periódicamente. Puede manifestarse junto con asma o con rinitis alérgica (fiebre del heno).

 

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y cumple una serie de funciones que van a ser fundamentales para nosotros, como percibir sensaciones del exterior, protegernos de los agentes externos y regular la temperatura. Al ser el órgano más externo de nuestro organismo, está constantemente expuesto a las agresiones externas.

 

La Dermatitis atópica se caracteriza porque presenta unos síntomas que son muy característicos tales como:

  1. Enrojecimiento e irritación de la piel.
  2. Picor que puede llegar a ser muy intenso, lo que llega a provocar lesiones cutáneas por el impulso incontrolado de rascarse que produce.
  3. La piel se presenta muy seca. A esto se le conoce por el nombre de xerosis dérmica.

 

Estos síntomas que hemos descrito son los más frecuentes y suelen empeorar en las estaciones de más frío, ya que es cuando la piel se presenta más seca, aunque también puede haber otros síntomas asociados y pueden aparecer brotes a lo largo del año, por lo que los síntomas pueden estás más o menos estables a excepción de los momentos de brotes exacerbados.

 

La Dermatitis atópica se considera una patología crónica, aunque hay casos y sobre todo cuando su aparición se inicia en edades muy tempranas, en los que a medida que se va creciendo y se va aproximando a la pubertad, los síntomas pueden llegar a remitir e incluso a desaparecer por completo.

 

Como causas o factores que favorecen su desarrollo podemos encontrar  componentes hereditarios, una mala hidratación de la piel, estados de estrés o ansiedad constante, alergias alimentarias e incluso el clima en zonas más frías. Últimamente y debido a la pandemia por Covid-19 se presentan casos que parecen ser ocasionados por la utilización de gel hidro alcohólico, de no buena  muy calidad, que pueden dañar la película hidrolipídica de la piel (emulsión de agua y lípidos (grasas) que cubre la superficie de la piel y actúa como barrera complementaria frente a las toxinas).

 

La Dermatitis atópica se va a clasificar en función del rango de edad del paciente en:

  1. DERMATITIS DEL LACTANTE. – Es el tipo de Dermatitis más común. Como indica si nombre la sufren los bebés en los primeros meses de vida.
  2. DERMATITIS INFANTIL. – Se puede localizar en aquellos pacientes en torno a una edad comprendida entre el año y los dos años y hasta la adolescencia.
  3. DERMATITIS ATÓPICA EN EL ADULTO. – Como su nombre indica aparece en la edad adulta.

 

En la actualidad la mayoría de los tratamientos van encaminados a controlar y mantener estables los síntomas (picor, sequedad y enrojecimiento) basados en la ingesta de medicamentos o bien en la aplicación de pomadas normalmente con corticoides.

 

Sin embargo a lo largo de mucho tiempo se ha demostrado que la Acupuntura es una Terapia alternativa muy efectiva que consigue mitigar con éxito los síntomas que provoca la Dermatitis atópica, y además, sin ningún efecto secundario, y aunque la Medicina Tradicional China (MTC) al igual que la Medicina Occidental, no va a poder curar este tipo de patología en la piel, si va a controlar todos los síntomas y brotes que el paciente pueda presentar, siendo este el principal objetivo.

 

Para ello es muy importante recopilar la mayor cantidad de datos que el paciente nos pueda aportar, aunque parezcan datos sin importancia, para a continuación, proponer un tratamiento que debe ser individualizado debido a que los síntomas de un paciente a otro pueden variar, tanto en la intensidad como en la causa que lo provocan.

 

El tratamiento se va a realizar haciendo uso de agujas (esterilizadas y desechables) que se van a introducir en distintos puntos del cuerpo, según nos indique la toma de pulsos realizada al principio de la sesión y en los meridianos correspondientes o bien rodeando zonas afectadas como se muestran en las siguientes fotos. Hay que decir que es un tratamiento indoloro, aunque algunos pacientes sienten como un pequeño pellizco al introducir la aguja.

 

Esto es sólo un ejemplo de tratamiento para la Dermatitis atópica en un adulto, y como ya he comentado todos los casos deben ser tratados de manera individual.

 

 

 

Para terminar os voy a indicar una serie de consejos y de recomendaciones muy sencillas que se pueden llevar a cabo en el día a día.

  1. Mantener la piel muy hidratada, tanto desde el exterior mediante la utilización de cremas, como desde el interior siendo conveniente beber entre un litro y medio y dos litros de agua al día.
  2. Evitar todos aquellos productos que deterioren la piel.
  3. Utilizar prendas de vestir con un alto porcentaje en algodón.
  4. Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  5. Cuando tengas que secar la piel, hazlo con mucho cuidado y utiliza una toalla de algodón.

TENDINOPATÍA DE INSERCIÓN DEL CUÁDRICEPS

La rodilla es una de las articulaciones donde se producen más frecuentemente las tendinopatías y las bursitis, que se pueden presentar en cualquiera de sus tendones o bursas. Los pacientes manifiestan dolor y bastante sensibilidad en la zona anterior de la rodilla o en el borde superior de la rótula, con algo de inflación en casos esporádicos.

El dolor aparece o aumenta al estirar el cuádriceps o al realizar una extensión de rodilla contra resistencia. Este dolor se empieza a manifestar tras esfuerzos intensos, bien sean deportivos o laborales, y mejoran con el reposo. Posteriormente progresa para hacerse más constante, incluso con las actividades habituales de la vida diaria.

Las fases clínicas de las tendinopatías, se clasifican en 3 grados que son los siguientes:

  • Grado 1. Dolor sólo al acabar la actividad física. Cede con el reposo y no limita la actividad.
  • Grado 2. Dolor durante y después de la actividad física. El paciente puede hacer su actividad física, con molestias.
  • Grado 3. Dolor durante y después de la actividad física, que se ve mermada por el dolor.

Algunos autores incluyen en esta clasificación un Grado 4 que asocian a dolor durante las actividades de la vida diaria y en el que puede llegar a producirse la ruptura del tendón.

En todas las alteraciones tendinosas de la rodilla conviene descartar cualquier alteración o inestabilidad de la articulación patelofemoral. Lo habitual es que el tendón afectado sea el rotuliano, aunque también pueden existir entesopatías (procesos inflamatorios, en el área donde los tendones y ligamentos se fijan al hueso) por lo general en la inserción del vasto interno y externo.

Todo este tipo de lesiones, pueden verse favorecidas por factores como el entrenamiento inadecuado o excesivo, que puede producir microtraumatismos de repetición, las superficies duras, el calzado o por otra parte por factores más personales como la edad, el peso, alteraciones físicas como el valgo o varo de piernas, el ángulo Q (que sirve para medir el ángulo de las piernas), etc…

Osteopatía: terapia apta para tratar múltiples patologías.

 

La fascia es un sistema de tejido conectivo que envuelve todos los órganos de nuestro cuerpo, desde músculos a tendones o células. Una red que cubre y conecta todas las partes de nuestro organismo.

 

La osteopatía es un conjunto de técnicas manuales empleadas para aliviar numerosas dolencias mediante la búsqueda de la recuperación del equilibrio orgánico y que se fundamenta en la teoría de que el cuerpo es capaz de elaborar sus propios remedios contra las enfermedades.

 

Con estas premisas se puede afirmar que la osteopatía ayuda a que el cuerpo se autorregule para obtener un estado óptimo de salud. Aunque es conocida, sobre todo, por el tratamiento de dolores de espalda, su ámbito de actuación es mucho más amplio y global. Es eficaz en determinados tipos de  migrañas, disfunciones ginecológicas y de suelo pélvico, disfunciones digestivas, otitis, dificultades respiratorias, etc. Así mismo puede abordar disfunciones en el ámbito pediátrico y neonatal.

 

Para ello existen tres grandes tipos de abordajes terapéuticos en los que el principal elemento de acción es la facilitación a través del procedimiento manual del terapeuta y el cuerpo del paciente. Estos tres grupos son:

 

Osteopatía estructural: dirigida especialmente a los trastornos de las estructuras óseas, musculares y articulares producidas generalmente por hipomovilidad.

Osteopatía visceral: dirigida a los órganos y vísceras del cuerpo como el hígado, los intestinos u ovarios, entre otros y que se encarga de restablecer las membranas y órganos de sujeción de la cavidad abdominal.

Osteopatía craneal: dirigida a recuperar movilidad de los huesos del cráneo como forma de tratar los trastornos funcionales. Es una técnica manual y de efecto profundo que se basa en la existencia de una pulsación rítmica sutil que emerge en los tejidos y fluidos del cráneo. 

 

Aunque los principios de la osteopatía están basados en las mismas leyes, cada terapeuta es único y los estilos de tratamiento pueden ser muy variados. A pesar de esto la intención y el objetivo es común hacia la restauración del equilibrio y la liberación de los tejidos. 

 

La frecuencia y duración del tratamiento es muy variable ya que inciden varios factores tales como la cronicidad de la disfunción, el grado de daño de los tejidos afectados o la vitalidad de cada individuo. En función de estos aspectos, entre otros, la evolución y la reacción de la persona al tratamiento será diferente así como su demanda y las propias necesidades. Cada persona puede tener un curso o evolución distintos que marcarán la duración del tratamiento.

Sobre mi

 

Descubrí  la osteopatía buscando solucionar los cólicos que sufría mi hija. Lo que al principio apareció como un problema para nosotros, acabó despertando en mí un interés, que me llevó a embarcarme en una formación inicial de cuatro años. De esta manera surgió mi interés por esta disciplina que mientras estaba estudiando me llevó a descubrir otras terapias como la acupuntura, en las que también me formé, para ahora, diez años después, intentar integrar todo lo aprendido y ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida y aliviar sus dolencias.

 

Intentando coger de cada uno de mis profesores lo mejor, con el paso del tiempo he ido creando mi propia técnica para adaptarla al reto que supone cada nuevo paciente, aprendiendo a escuchar y entender las

 

 

circunstancias sociales y personales que rodean a cada uno de ellos, para conseguir restablecer de forma óptima tanto su parte física como emocional.

 

 

La información sobre salud contenida en la web EN NINGUN CASO sustituye la relación médico – paciente y en caso de duda,  debe ser consultada con el médico especialista de referencia.

Abrir chat